Heladería, sábado a la noche con mi mamá, después de tres copas de vino:Yo: Compré un cuarto para las dos.
El heladero agarra un vasito de telgopor de un cuarto.Mamá: (al heladero) No! No! Danos el vasito de telgopor.
Yo: Es ese mamá.
Mamá: No, el de telgopor quiero.
Yo: Ese es de telgopor.
El heladero la mira raro.Heladero: Es este señora.
Mamá: Ah, yo pensé que era de cartón.
Yo: ....... Má, no existen los vasitos de cartón para helado. Se mojarian todos.
Mamá: Si, en mi época había de cartón.
Yo: Má, estas borracha. Que vergüenza, no te puedo sacar a ningún lado.
Después de pedir.Mamá: Ay! Yo quiero castañas de cajú. Le podes poner?
Heladero: Se cobran aparte señora.
Yo: Dale, poneme y las pago aparte.
El heladero pone un montón encima del helado.Heladero: Deja, no te hagas drama...
(Mirándome) Después me dejas tu teléfono, jajaja
. (Me guiña el ojo)Nos sentamos.Mamá: Le voy a dar tu teléfono al heladero, así nos pone castañas siempre que venimos.
Yo: Má, dejá de vendermé!!!!
Mamá: Como la chica de Titanic, que la madre la hacia casar con el tipo rico.
Yo: Pero en ese caso ellas estaban en bancarrota y el tipo era rico. Vos me cambias por castañas!!!!!
Dos minutos después.Yo: Má, estas borracha. No te saco más.
Mamá: Por eso tenés que aprender a manejar. Así me llevas a casa cuando me haces tomar de más. Una copa es mi límite.
Yo: Tomamos tres.
Mamá: Tres? No me acuerdo. Me serviste mucho.
Yo: La tercera la serviste vos.
Es una vergüenza. No la puedo sacar a ningún lado.